Ermanno Firenze | The Brand

LOS ORÍGENES

Ermanno Firenze nació, en 2020, del deseo de emplear la experiencia sartorial, la experiencia artesanal y el constante impulso a la experimentación de la Maison en una colección compuesta por pequeñas piezas preciosas que una joven mujer puede lucir en cualquier ocasión de su día.

FILOSOFÍA
Ermanno Scervino ama los contrastes: deportivo y formal, riguroso y fluido, masculino y femenino.

Esta pasión por la diversidad encuentra feliz expresión en la colección Ermanno Firenze que refleja el dinamismo, la versatilidad, la curiosidad de una mujer contemporánea y su deseo de cambiar, sin perder la atención a la belleza de los detalles y la elaboración, la riqueza de los materiales, el equilibrio de las formas y proporciones.

Ermanno Scervino piensa en una figura urbana, es decir, protagonista de la vida metropolitana en constante evolución. Así nace el lema "Free femininity to wear" que pretende ser una declinación de "Ready to wear", no solo fácil de lucir sino también para llevar con libertad, soltura y personalidad.

“Couture-à-porter" es otro eslogan elegido por Ermanno Scervino que, en su primera línea, piensa en prendas de alta costura adecuadas para las ocasiones especiales de cada día y, en su Ermanno Firenze, concebidas para cualquier momento.
INSPIRACIÓN
El pensamiento detrás de la colección de Ermanno Scervino es aquel de una joven mujer que se siente a gusto, informal, con esos rasgos poco convencionales que remiten a las culturas neo-hippies y al estilo de vida bohemio. Un modo de vestir personal y segura de sí misma que ama las diferencias: rock y precioso, masculino y femenino, naïf y sexy, deportivo y elegante.

En Ermanno Firenze se encuentran todos los elementos característicos de la Maison y el juego de contrastes es uno de los más queridos por el estilista que propone chaquetas de cuero sobre enaguas de encaje, leggings técnicos para lucir con parkas femeninas y accesorios de macramé, tejidos masculinos para camisas o trajes con estampado de bordados, camisetas que se transforman en prendas de noche, estampados geométricos o románticos con anfibios y camperos.

Experimentar con materiales y usarlos de una manera poco convencional es otro ingrediente importante. Los tejidos clásicos de los blazers de hombre se utilizan para prendas de lencería o chaquetas deportivas; los tops drapeados son en un impalpable cuero ecológico que también está trabajado con encaje; las prendas de punto son pesadas ​​y estampadas o bien livianas como un jersey; las camisas masculinas a rayas se convierten en chaquetas de plumón, el denim envejecido se mantiene fiel a la tradición del workwear o se salpican con flores bordadas a mano, danzantes flecos mueven rigurosos cárdigan y suéteres.